lunes, 7 de mayo de 2012

Marx pregunta 2 paeg

Materialismo histórico y comunismo. Materialismo histórico El materialismo histórico es la explicación marxista de la historia. Esta teoría defiende: • Una interpretación dialéctica de la historia, es decir, la sociedad se entiende como resultado de la intervención de las leyes de la dialéctica en la historia. • Una concepción materialista de la historia, entendiendo como materia las relaciones de producción de los bienes materiales. Frente a la idea hegeliana de que el despliegue del espíritu determina la historia, para Marx es el sistema de producción de una sociedad lo que determina el conjunto de creencias, valores y, en general, la cultura de la misma. Para comprender el materialismo histórico, es necesario conocer sus conceptos. Pero antes de esos conceptos, hay que saber qué es el materialismo histórico. El materialismo histórico es una explicación marxista de la historia como resultado del modo en que los individuos organizan las relaciones de producción. Los conceptos básicos del materialismo histórico son: • Relaciones de producción. Para transformar la naturaleza, es decir, para producir los seres humanos necesitan establece entre ellos unas relaciones. • Fuerzas productivas. Son todos los elementos que participan en el proceso de producción. • Modo de producción. Es el conjunto de las relaciones de producción y las fuerzas productivas en un momento histórico determinado. El modo de producción es lo que Marx denomina la infraestructura de una sociedad. • La infraestructura de una sociedad determina su superestructura, es decir, el conjunto de concepciones políticas, morales, jurídicas y filosóficas que existen en esa sociedad. • Una infraestructura y una superestructura constituyen una formación social Revolución del proletariado. La burguesía ha desempeñado, según Marx, un papel revolucionario en la historia: acabó con la aristocracia y con el sistema feudal en nombre del comercio y del dinero, y sustituyó “un régimen de explotación, velado por los cendales de las ilusiones políticas y religiosas, por un régimen franco, descarado, directo, escueto, de explotación”. • Por un lado, la propia lógica interna del sistema capitalista le llevara a crisis constantes: para aumentar su capital, la burguesía tratara de competir en el mercado con precios bajos, que puede conseguir aumentando la producción. • Por otro lado, el capitalismo lleva en sí el germen de su propia destrucción: el capital tiende a acumularse en pocas manos, mientras que proletariado aumenta, y acaba por desarrollar conciencia de clase y por oponerse violentamente a la burguesía capitalista Marx señala tres etapas dentro del proceso revolucionario: • La dictadura del proletariado, que corresponde a la antítesis dialéctica del sistema capitalista, en la que el proletariado controle el Estado y se apropie de los medios de producción burgueses • Socialismo. En la que se abolirán progresivamente las clases sociales y la propiedad privada, y se harán colectivos los medios de producción. • El comunismo. Es la fase final- la síntesis dialéctica-, en el que habrá desaparecido la sociedad de clases y el Estado. El comunismo supondrá la realización del hombre, la igualdad y la desaparición de las divisiones de clase, que son el motor de la historia: significara, por tanto, el final de la historia.

mark pregunta 1 paeg

Alineación e ideología Historia y dialéctica La historia avanza de una manera dialéctica: tesis, antítesis y síntesis. Un modo de producción (tesis), por sus propias contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, genera su oposición (antítesis) porque llegara un momento en que las relaciones de producción se conviertan en un obstáculo para el avance de las fuerzas productivas. De esta tensión surge un nuevo modo de producción (síntesis), y el proceso vuelve a empezar. A lo largo de la Historia, la contradicción se manifiesta en una lucha entre dos clases sociales antagónicas. De este modo, la lucha de clases se convierte en el motor de la historia. En su Manifiesto Comunista, Marx Afirma: “toda la historia de la sociedad humana, hasta el día de hoy, es una historia de luchas de clases” En cada fase de la historia, la clase dominante se sirve de la superestructura para mantener su dominio. La ideología de esta clase se extiende a toda la sociedad, que tiene una falsa conciencia, es decir, una visión deformada de la realidad que justifica los privilegios de la clase explotadora. Esta teoría de la historia tiene en Marx la pretensión de ser una ciencia. El análisis marxista descubre los diversos modos de producción históricos: la forma comunitaria de propiedad en la que se basaban las sociedades primitivas, el sometimiento del esclavo al amo en las sociedades esclavistas o del siervo al señor en las sociedades feudales y, finalmente, el modo de producción en la sociedad capitalista, basado en la propiedad privada de los medios de producción en manos del burgués capitalista y la explotación del proletariado. Alineación El concepto de alienación ya había sido utilizado por Hegel y por Feuerbach. Mark, a diferencia de Hegel, considera que la alineación se da en una clase social concreta: el proletariado. Por otra parte critica a Feuerbach porque no tiene en cuenta la historia y porque sigue siendo un idealismo, en el sentido de que Feuerbach no habla del hombre concreto, sino que cree en una esencia humana de la que cada individuo es realización particular. Para el marxismo, el hombre concreto es un ser que tiene que hacerse a sí mismo transformando la naturaleza mediante la actividad productiva. El trabajo constituye la esencia del individuo. Es la praxis lo que distingue al hombre de los animales y lo que configura su relación con el mundo y los otros seres humanos. La alineación se da cuando el trabajador considera el producto de su trabajo como algo ajeno a sí mismo y tiene lugar, por tanto, un distanciamiento y una deshumanización. Esta alineación no es natural, sino consecuencia de las relaciones de producción de un momento histórico, y se da especialmente en el capitalismo. Formas de alineación • Alienación económica. Es la alineación fundamental, de la cual derivan todas las demás. El trabajo la padece en diversos sentidos: o En relación con su propia existencia o En relación con su propia actividad. El suyo es un trabajo forzado y repetitivo, en el que no se siente realizado y al que considera como algo ajeno o En relación con el producto de su trabajo. El obrero no tiene ningún poder sobre ese producto o En relación con el “otro”, el capitalista burgués que se queda con el beneficio de su trabajo, y con el que las relaciones no pueden ser sino conflictivas. • Alineación social y política. La alienación económica está en la base de la división de la sociedad en clases y de la separación entre los ciudadanos y el Estado. • Alineación religiosa. Marx acepta el concepto de alineación religiosa de Feuerbach, pero la considera como una consecuencia de la alineación económica y social. La religión, dice Marx, es “ el opio del pueblo” porque ofrece consuelo frente a la miseria y la injusticia, pero lo hace en un mundo más allá de este, y resulta así un freno para la transformación de las condiciones de vida aquí y ahora. La alienación del trabajador está en relación directa con la propiedad privada de los medios de producción, pero la historia marcha inexorablemente hacia un nuevo sistema -el comunismo- que constituirá la superación del capitalismo y acabará con la alineación.